sábado, abril 19, 2014

Dejar de ser mono


El espíritu de investigación no tiene límites. En los Estados Unidos y en Europa han descubierto a últimas fechas que existe una especie de monos hispanoamericanos capaces de expresarse por escrito, réplicas quizá del mono diligente que a fuerza de teclear una máquina termina por escribir de nuevo, azarosamente, los sonetos de Shakespeare. Tal cosa, como es natural, llena estas buenas gentes de asombro, y no falta quien traduzca nuestros libros, ni, mucho menos, ociosos que los compren, como antes compraban las cabecitas reducidas de los jíbaros. Hace más de cuatro siglos que fray Bartolomé de las Casas pudo convencer a los europeos de que éramos humanos y de que teníamos un alma porque nos reíamos; ahora quieren convencerse de lo mismo porque escribimos.

Augustto Monterroso

domingo, febrero 09, 2014

LHC: Literary Human Collider


Si las matemáticas son el lenguaje del universo, las letras, la literatura es el lenguaje del hombre, y su estudio, por lo tanto, es el estudio del ser humano. Escondido en el fondo de infinitos volúmenes yace el secreto de quiénes somos. Y nosotros hacemos colisionar frases y palabras, una y otra vez, para obtener los componentes fundamentales y descifrar sus orígenes, predecir sus trayectorias, y aprehender las fuerzas que nos separan o nos mantienen unidos. Nuestro método es simple, pero eficaz.

domingo, febrero 02, 2014

Vida y muerte


... el contacto prematuro y repetido con la muerte conduce a una mentalidad especial que nos hace sensibilizar ante la dureza y la crueldad de la vida ordinaria; y, digámoslo claro: también su cinismo.

... la única manera sana y noble, es más, la única manera sensata y religiosa de contemplar la muerte es considerarla y sentirla como parte integrante, como la sagrada condición sine qua non de la vida, y no separarla de ella mediante alguna entelequia, no verla como su antítesis y, menos aún, tratar de resistirse de manera antinatural, pues eso sería justo lo contrario de lo sano, noble, sensato y religioso. Los antiguos decoraban sus sarcófagos con símbolos de la vida y la fecundidad, incluso con símbolos obscenos. Según el concepto de religiosidad de los antiguos, lo sagrado y lo obsceno con frecuencia se daban la mano. Aquellos hombres sabían honrar la muerte. Mire, la muerte es digna de honores en tanto es la cuna de la vida, el seno materno de la renovación. Sin embargo, vista como la antítesis de la vida y separada de ella se convierte en un fantasma, en una máscara horrenda o en algo peor todavía. Porque la muerte entendida como fuerza espiritual independiente es una fuerza enteramente depravada; cuya perversa seducción sin duda es sinónimo del más espantoso extravío del espíritu humano.

Thomas Mann: La montaña mágica.

miércoles, enero 29, 2014

A Gelman


Cuando abrí uno de sus libros por vez primera
salieron pajaritos de dolor volando alegres /piando
cagándose sobre las revoluciones
pueblos de mujeres disfrazados de una sola
mujeres solas locas iracundas 
rabiosas de tanto amor que les daban
que nunca será tanto como el amor que ellas dieron

A veces por las noches desde el librero
a veces sobre la cama o por debajo de las
cobijas cuando leía hasta caer dormido
los pajaritos piaban
se quedaban cantando toda la noche
desde los sueños que habremos de tener cuando alcancemos a Juan
cuando nos tienda la mano para decirnos con su vocecita de trino
que todo esta bien
que nos ha estado esperando
que acá ya no hay más poetas /que uno es la poesía 
que se escribe a sí misma a través de Juan
que nunca dejó de buscarnos
desde que nos supo nacidos en el cautiverio 
contra el que se lanzó de cabeza con las letras por delante

Ahora el gran cielo de la poesía incluye también a Juan
porque Juan era sólo un nombre que dimos a alguno de esos pajaritos
y Juan era toda la parvada también /y más
ahora es el aire que les empuja las alas
el alpiste con el que han de cagarse sobre la muerte sobre las revoluciones
En el libro de la belleza hay un nuevo poema:
"Lamento por Juan Gelman"
Juan debe andar por allí revoloteando sobre la plaza de su pueblo
alejándose de la locura
escapándosele a la muerte
acercándose a la soledad para destrozarla con sus alitas
que soplan vientos para que las alas de la poesía vuelen

y que se alejan cantando
   en hombros de todos los ruiseñores

DGG

sábado, enero 25, 2014

Beauty


And then they say "oh, it's beautiful over there, isn't it?", and you say "yes, it is", and what everybody thinks but doesn't say is "then how come you are not there?". And you think -you try to convince yourself- that it's because you want more. You want different. And as human beings we are doomed to always want some more. We are doomed to desire. Beauty is just not enough.

But then one day you try to find beauty, and all there is this: cities, streets, your dog barking at 6 a.m., your mother's hands, the smell of your hair, an egg sandwich, a carton of milk. That's all there is, and it is not enough. And it isn't because you are looking in the wrong place. You are looking with the wrong eyes. You are asking the wrong questions. You are failing to see that all there is is this. All there is, just is.

And it is beautiful.

viernes, enero 10, 2014

Obey


Whoever has formed the habit of passive obedience ends by being no longer able to act for himself and comes to love the yoke that is laid upon him. Nothing is easier than to obey a master who is perhaps exacting, but who rules over all the details of life, assures one's daily bread, and makes it possible to banish all concern from the mind. 

Louis Baudin

viernes, diciembre 06, 2013

Nueve


Nueve es un número mágico, redondo, cúbico.
La trinidad tres veces.
No he mantenido nada por más tiempo que este blog.

sábado, noviembre 30, 2013

Helpless Consumers


All over the place, from the popular culture to the propaganda system, there is constant pressure to make people feel that they are helpless, that the only role they can have is to ratify decisions and to consume.

Noam Chomsky

sábado, noviembre 23, 2013

Leo porque leo


Yo no leo para ser más inteligente,
leo para ignorar un poco menos.
Yo no leo para ser una persona más compleja,
leo para ser alguien más simple.
Yo no leo para enriquecer mi vocabulario,
leo para no endeudarme con mi lengua.
Yo no leo cientos de libros,
leo muchas veces el mismo.
Yo no leo para sentirme realizada,
leo lo que me realiza, para sentirme.
Yo no leo para decir que leo,
leo para sentir otras voces en mi silencio.
Yo no leo para olvidarme de la realidad,
leo para transformar la mía.
Yo no leo para transportarme a otras historias,
leo para que otras historias sean parte de la mía.
Yo no leo para juzgar lo que otros leen,
leo para cuestionarme lo que yo leo.
Yo no leo para creerme mas que otros,
leo para ser mejor que yo misma.
Yo no leo porque vaya a ser mejor persona,
yo leo simplemente porque leo.

Juana Inés de la Cruz

jueves, noviembre 14, 2013

Las dos verdades


Según una leyenda de inspiración gnóstica, en el cielo se desarrolló una lucha entre los ángeles en la cual los partidarios de Miguel vencieron a los del Dragón. Los ángeles indecisos que se limitaron a mirar fueron relegados a la Tierra, para que en ella llevasen a cabo la elección a la que no se habían resuelto arriba, elección tanto más penosa cuanto que no traían recuerdo alguno del combate y menos aún de su actitud equívoca. Así, la causa de la historia sería un titubeo y el hombre el resultado de una vacilación original, de la incapacidad para tomar partido en la que se hallaba, antes de su destierro. Arrojado a la tierra para aprender a optar, se verá condenado al acto, a la aventura, en la que podrá brillar sólo si ha asfixiado en sí mismo al espectador. Si el cielo permite, hasta cierto punto, la neutralidad, la historia, por el contrario, aparece como el castigo de quienes, antes de encarnarse, no hallaron ninguna razón para adherirse a un campo en lugar de al otro. Se comprende, pues, que los humanos tengan tanta prisa por abrazar una causa, por aglutinarse alrededor de una verdad. Pero, ¿alrededor de qué clase de verdad? 

El budismo tardío, especialmente la escuela Madyamika, subraya la oposición radical entre la verdad verdadera o paramartha, atributo del liberado, y la verdad relativa o samvriti, verdad velada, verdad de error más exactamente, privilegio o maldición del no emancipado. La verdad verdadera, que asume todos los riesgos, incluso el de la negación de toda verdad y el de la idea misma de verdad, es prerrogativa del inactivo, de quien se coloca deliberadamente fuera del círculo de los actos y sólo se interesa por la apropiación (brusca o metódica, da lo mismo) de la insustancialidad; apropiación que no va acompañada de ningún sentimiento de frustración, pues la apertura a la no-realidad supone un misterioso enriquecimiento. Para él la historia será un mal sueño al que deberá resignarse, dado que nadie está en condiciones de elegir sus propias pesadillas. Para aprehender la esencia del proceso histórico, o más bien su falta de esencia, es preciso rendirse a la evidencia de que todas las verdades que acarrea son verdades erróneas, porque atribuyen una naturaleza propia a lo que carece de ella, una sustancia a aquello que no puede poseerla. La teoría de la doble verdad permite discernir el lugar que ocupa, en la escala de las irrealidades, la historia: paraíso de sonámbulos, obnubilación en marcha. En el fondo, no carece por completo de esencia, puesto que es esencia de  engaño, clave de cuanto ciega, de cuanto ayuda a vivir en el tiempo. 

E.M. Cioran